jueves, 31 de octubre de 2013

sucesión fuck

 Viajeros se pueden llamar muchos y tantos lo son que no podemos circunscribirnos a sentidos parcos o mezquinos y es tal la universalidad del concepto que podríamos decir que todos viajamos por la galaxia si pensásemos que nuestro planeta se mueve siempre por el espacio y nos traslada de hecho aunque no lo notemos quizás. 
  
  La cuestión de sí notamos o percibimos el movimiento es algo extraño pues tiempo y movimiento van de la mano y no siempre son obvios para todos y tanto es así que podemos ver gente viviendo en tiempos pasados, arraigados en momentos que ya han sucedido y resisten la sucesión "presente". En definitiva reproducen una y otra vez los sucesos que en algún momento fueron "novedosos" para verse otra vez dentro del circuito de sucesos, como una obra de teatro en la que uno sabe que acto continua al otro. 

  Cuando empiezan a suceder caras en nuestro hacer, cuando suceden sonidos y figuras en nuestra rutina y todo pasa simplemente por la retina como algo hueco entonces es un punto límite que estamos abordando, un estado. 

   Escribiendo cualquier suceso sin conexión aparente o si, no lo sé, voy viajando sin saber hacia dónde. Mi rutina acelerada me apura aunque sin embargo estoy luchando contra una parálisis cancerigena que roba mis ansias de libertad y felicidad. horas y horas dedicadas al enriquecimiento de unos pocos que a cambio me ofrecen un amargo, paupérrimo y pueril espectáculo sobre sus vidas. 

 Me proponen propósitos nacionales épicos en los cuales yo no veo ningún provecho, nada de lo que me proponen festejar, cual monito saltarin, va a cambiar la corrosiva rutina que carcome día tras día mis aspiraciones y mis pretensiones de lo que deseo para mi familia. Sólo veo que unos cuantos vivos se llenan de dinero a costa de los impuestos a los pobres.  

  Estoy aquí re cuerdo, listo a la sucesión, cuerdo para enfrentar la locura y el atropello, no pienso rendirme a la fulminante y sucesiva demandante rutina que quiere esclavizar mis aspiraciones, mis criterios, mis conceptos, mi sucesión ansiada.











 




 

miércoles, 23 de octubre de 2013

propósito

Las personas intentamos saber vivir de alguna u otra manera para lograr un estado que proyectamos como mejor al actual o por lo menos igual pero podríamos decir que casi nunca pensamos en vivir peor, es algo así como decía un antiguo escritor sobre la busqueda universal del bien como fin último de nuestros actos. 
 Miramos a nuestro alrededor buscando algo que nos dé pistas sobre por donde encarar los pasos, la energía. Las ofertas son variadas y uno va buscando cuál podría ser la más idonea para uno mismo pero el punto recae finalmente en el sentido o significado de la vida, de las circunstancias que nos rodean y de qué papel nos toca interpretar dentro de él.  
 El tan ansiado propósito en el que desemboca el significado de la vida nos impulsa a buscar horizontes, a soportar luchas y fatigas interminables ¡rutinarias! y ya llega un momento en el que se ha licuado el significado de nuestro propósito y no tenemos idea de por qué hacemos lo que estamos haciendo, no sabemos ni entendemos para qué soportamos las tediosas y repetitivas problemáticas. 
 ¿Será bueno, provechoso o es algo totalmente perverso el hecho de atravesar el sin sentido de los propósitos?